Es importante estar informados: A unos cuantos metros de mi casa en Puerto Ordaz Estado Bolívar, especificamente en Terrazas del Caroní, mi vecina ha sido invadida por estos animalitos, al final agregue una información que dicen que mataron 300 en una noche y a la mañana siguiente aparecieron 300 más, le creo, porque en un día mi vecina logro matar 80 y a la mañana siguiente al llover aparecieron como 30 más.
Les recomiendo una forma de controlarlos sin tener contactos con ellos, ni estar tán expuestos a su contaminación es con la Cal, se les echa un poco de cal sin tocarlos y al ratico se mueren.
Caracol Africano: Especie Invasora en Venezuela
Desde hace algunos años existe en Venezuela una especie invasora que  está impactando seriamente nuestro ambiente: El caracol africano gigante (Achantina fulica). No se sabe como llegó a nuestras tierras, aunque se cree fue introducido con fines comerciales para venderlo como mascota. Se ha reportado su presencia en Aragua, Delta Amacuro, Monagas, Caracas,  Portuguesa, Nueva Esparta, Sucre y Miranda.
En Miranda se han reportado en: Cúpira, Municipio Pedro Gual,  Municipio Zamora, en el Área Metropolitana de Caracas y en Valles del Tuy. 
En este sitio encontrarás información sobre esta especie y como evitar su propagación.

Características del Caracol Africano
·         Tiene concha con forma cónica que puede medir desde 10 hasta 30 cm de longitud
·         Es de color marrón claro y presenta bandas alternas de color crema que se aclaran mientras se encuentran más cerca del ápice de la concha
·         Tiene dos pares de tentáculos: un par corto y un par largo
·         La boca tiene una mandíbula con gran número de dientes
·         Presenta una alta tasa reproductiva y puede poner huevos unas 1200 veces al año, entre 100 y 400 huevos por vez
·         Tiene una alta velocidad de devastación y pueden vivir hasta 9 años
·         Tiene como hábitat los lugares húmedos. Puede vivir en zonas urbanas o rurales, en condiciones climáticas extremas.
Impacto del Caracol Africano
·         Si está contaminado es transmisor de parásitos (principalmente gusanos) que pueden generar problemas neurológicos, respiratorios, hepáticos y de otros órganos en humanos
·         Para los agricultores es una plaga que destruye cultivos. Afecta sembradíos de especies comestibles o no
·         En su etapa juvenil es cuándo más daño causa a las plantas, por su gran voracidad a una amplia gama de especies vegetales: cacao, lechosa, maní, piña, repollo, parchitas, toronjil, etc
·         Es dañino para el hombre si el caracol está contaminado, cuando es consumido como alimento y cuando es manipulado sin ningún tipo de control
¿Qué Hacer en Presencia del Caracol Africano?
·         No alarmarse. El caracol puede ser retirado manualmente usando guantes. Nunca manipular con las manos sin guantes. Esto debe hacerse tantas veces como sea necesario
·         No entrar en contacto con la mucosa del animal. No golpearlo o triturarlo porque al salpicar podría infectarse de parásitos si entra en contacto con manos, oídos, nariz, ojos o boca (si es que el caracol está contaminado)
·         Recogerlos con una pala, vaciarlos en una lata, añadirles kerosén y quemarlos

Evitar comprarlos. No los consuma como alimento

Fuente: cbm.usb.ve/sv/caracol-africano

Agregue esta otra información de donde tome las fotos es importante estar informados.

No es cuento aquello de que la ruptura de la cadena ecológica trae severos daños. Prueba de ello es la invasión que ha vivido la gente de Cúa, aquí en el estado Miranda, de un caracol gigante de África: trescientos en una noche y trescientos en la siguiente. Giuliana Chiappe en El Universal da cuenta de que la Achatrina fulica, como se llama según su cédula de identidad científica, es ya una plaga que ataca cultivos y a otros caracoles criollos. Los expertos dicen que el animal fue traído del continente negro por comerciantes ilegales que pretendía comercializar su carne y al no tener éxito los liberaron.
El caracol gigante africano es amenaza real
Giuliana Chiappe, El Universal
En una sola noche, una familia mató en Cúa, Estado Miranda, cerca de 300 caracoles gigantes africanos que aparecieron casi de la nada y rodearon su casa. Y, como en una película de terror, al día siguiente aparecieron, en el mismo lugar, otros 300 caracoles más.
Estos animales, cuyo nombre científico es Achatina fulica, se han convertido en una plaga que ataca cultivos y otras especies como los caracoles criollos a los que se comen. También representan una amenaza contra los humanos a los que pueden transmitir enfermedades tanto de forma directa, si entran en contacto con ellos, o indirecta, consumiendo las cosechas infectadas con los parásitos que portan estos moluscos.
No es una plaga nueva, pero han recrudecido. La primera vez que se registró su presencia en Venezuela fue en 1997 y en Caracas, según comentan los biólogos Rafael Martínez-Escarbassiere y Enrique Martínez, quienes han hecho seguimiento científico a la evolución de esta plaga en el país. Enrique Martínez sospecha que la forma como llegaron al país fue a través de una importación ilegal con fines comerciales, pues se pretendía vender su carne para comer. “Al no dar resultado, esos caracoles fueron liberados y desde entonces se han reproducido hasta convertirse en plaga en varios estados del país”, expresa el biólogo y consultor ambiental.
La tasa de dispersión que Martínez y Martínez calcularon en estos caracoles es de 100 kilómetros por año, en el territorio nacional.
“Estos moluscos se reproducen muy rápidamente y atacan los cultivos masivamente, y por lo general de noche. Se activan con la lluvia pues, como todos los caracoles de tierra, la humedad les hace bien, por eso suelen esconderse debajo de hojas verdes”, explica.
El caracol gigante africano es transmisor de un parásito del género Angiostrongylus que, explica Martínez, suele estar presente en los pulmones de ratas europeas, que pueden ocasionar en el humano enfermedades que afectan el sistema tracto intestinal y las membranas del cerebro.
Eliminar esta plaga es tan difícil que Martínez duda que alguna vez se pueda erradicar. “Es preferible aprender a mantenerla a raya”, dice. La forma tradicional de combate son agentes químicos molusquicidas pero estos pueden contaminar los alimentos agrícolas de consumo humano. Tampoco ha sido muy exitoso el uso de depredadores naturales (otros animales) pues, en muchas ocasiones, afectan también a otros animales.
Enrique Martínez comenta que, recientemente, “en el Océano Índico detectaron que las plantas de tipo anonáceas, como el llamado riñón y la guanábana, mantenían alejados a los caracoles gigantes”.
Lo que no debe hacerse es tener contacto directo con ellos. Para recogerlos, y eliminarlos, se sugiere envolver la mano en una bolsa plástica o en un guante, meterlos en una bolsa de agua con cal e incinerarlos . Este método no ocasiona impactos sobre el medio ambiente ni sobre otros seres vivos.
- Son mucho más grandes que los caracoles criollos. Miden entre diez y quince centímetros, pero algunos pueden llegar a medir 20 centímetros.
- Sus conchas tienen vetas de distintos marrones y rayas blancas. No deben confundirse con los criollos e inofensivos guácara, grandes, pero de color uniforme marrón rosado.
Fuente: Internet 

María Teresa Arbeláez

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