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El monito del monte (Dromiciops gliroides), también llamado chumaihuén, es un marsupial del sur de Chile y Argentina. Se destaca por ser el único representante del orden Microbiotheria, el cual está más emparentado con los marsupiales de Australia que con los de América del Sur.
Es considerado un fósil viviente, ya que todos los otros miembros conocidos del orden se extinguieron entre el Oligoceno y el Mioceno. Se ignora si los remotos ancestros del monito del monte llegaron a América desde Australia a través de la Antártida, o bien se encontraban allí desde la época en que ambos continentes estaban unidos formando Gondwana

Nutrición y hábitos alimentarios
Este pequeño omnívoro se alimenta fundamentalmente de pupas y larvas de insectos que consigue tanto en los árboles como en el suelo, complementando su dieta con diversos productos vegetales tales como pulpa de fruta y semillas.

 Biología de la reproducción

Las hembras paren en primavera camadas de 1 a 4 crías que amamantan en los cuatro pezones protegidos por un marsupio pequeño pero con gran capacidad de distensión abierto hacia atrás. Una vez que las crías se sueltan del pezón, son cobijados en una madriguera a la que regresa la madre para alimentarlos, cuando no los lleva sobre su cuerpo como ocurre con otros marsupiales americanos. Ambos sexos alcanzan la madurez sexual en el segundo año de vida, manteniendo relación con la madre hasta ese momento.

 

Comportamiento

Son animales de hábitos nocturnos y arborícolas, que construyen nidos esféricos con hojas de quilas (Chusquea quila). En ellos se refugian mientras las condiciones climáticas son adversas. No obstante, cuando éstas son extremadamente rigurosas, como es costumbre en el invierno austral en los Andes, estos animales hibernan hasta la primavera.
También son utilizados para albergar las crías una vez que han sido destetadas. Los nidos son encaramados entre la maleza a aproximadamente 2 m de altura. También aprovechan otros abandonados por aves u otros animales e incluso hacerlos en huecos de troncos caídos, impermeabilizando las paredes de los mismos con hojas frescas.
Parece ser que sólo forman parejas durante la época de celo, y el resto del año, las únicas asociaciones existentes en esta especie son las de la madre con la cría.

 Relación con los humanos

Al ser una especie poco conocida y difícil de encontrar, el monito del monte ha estado rodeado de un halo de misterio y se le han atribuido características fantásticas.
Supersticiones locales mantienen que ver ejemplares de esta especie o tenerlos en casa dará mala suerte a las personas, habiendo constancia de que vecinos de las regiones que estos animales ocupan han llegado a echar abajo su casa al ver uno de estos pequeños marsupiales en el interior.

Fuente: Leer más Wikipedia