>

Nota: traje esta noticia como referencia, porque en días pasados, había leído un artículo muy parecido, donde hacían una propuesta de hacer la celebración de Semana Santa, con la Palma sembrada, es decir que las trasladaran sin cortarla, ya que las palmas están en peligro de extinción, puesto que tardan mucho en crecer y para esta época su tala, es indiscriminada.

“El árbol nacional de Colombia, la palma de cera del Quindío (Ceroxylon quindiuense) continúa en peligro crítico de extinción, debido a la pérdida de su hábitat y la tala a la que se ha venido siendo expuesta.

Las palmas de cera se distribuyen por los bosques andinos y alcanzan alturas de hasta 60 m, siendo las más altas del mundo y también las que alcanzan mayor elevación sobre el nivel del mar (hasta 3000 m), pero tan sólo crecen 1 centímetro al año.

Para su reproducción, estas plantas presentan características que las hacen vulnerables. En primer término son dioicas, esto quiere decir que portan los dos sexos separados (hay plantas macho y plantas hembra) por lo cual se requiere que las poblaciones tengan buenas proporciones de ambos sexos para su supervivencia.

Constituyen el hábitat de numerosas especies de fauna, entre las que se destaca el loro orejiamarillo, para el cual estas plantas representan fuente de alimento y sitio de refugio. El hábitat de estas palmas como el de otras especies se ve amenazado principalmente por la transformación que produce la expansión de la frontera agropecuaria, en la cual la adecuación de terrenos para agricultura y la potrerización, atentan contra la regeneración de palmas jóvenes, las cuales son arrancadas, pisoteadas o consumidas por el ganado.

Actualmente se tienen registradas para Colombia 7 especies de palma de cera (Ceroxylon), de las cuales 2 se encuentran exclusivamente en nuestro país: la palma de cera del Quindío (C. quindiuense), árbol nacional y la palma real de Sasaima (C. sasaimae), ambas incluidas en el Libro Rojo de plantas de Colombia, por el grado de amenaza que pesa sobre sus poblaciones silvestres.

En varios de los 56 Parques Nacionales Naturales, se conservan algunas de las poblaciones nativas de palmas de cera de las 7 especies presentes en Colombia.
Parques Nacionales Naturales, invita a las comunidades cercanas a estas importantes áreas protegidas a reemplazar el uso de la Palma de Cera por plantas vivas celebrando y motivando la reflexión respecto a nuestro compromiso con las especies en vía de extinción y la vida misma”
Fuente: El informador de Santa Marta (Colombia)