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Este animal de extraño nombre pertenece a la familia de los lémures (de la familia de los primates), y como tal, el sifaka de coquerel es endémico de Madagascar.

 Actulamente esta especie está catalogada como especie en peligro de extinción. Es una subespecie de los lémures y también se le conoce como sifaka coronado.
El nombre sifaka lo reciben debido al sonido que emiten, como un sifak. Miden entre 87 y 102 cms, de los cuales, entre 47 y 57 pertenecen a su cola, que es la que les ayuda a mantener el equilibrio.

Es un primate diurno que vive en grupos de dos o

 tres. Se desplaza entre los árboles, y es en sus copas donde pasan la mayor parte del tiempo, saltando de tronco en tronco. Cada salto puede alcanzar hasta los 10m de distancia utilizando como impulso sólo sus patas traseras.
En el suelo se mueven dando saltos laterales, elevando las patas delanetras y estirando las traseras para mantener el equilibrio. Cuando se les observa en espacios abiertos parecen que están bailando una especie de danza.
La alimentación se basa principalmente en plantas, si es temporada de lluvia comen frutas y flores, madera y cortezas. Para realizar mejor la digestión suelen comer tierra ya que su metabolismo es más lento que la de otros lémures y por lo tanto su temperatura también es inferior.
Viven aproximadamente entre 23 y 18 años dependiendo de si están en libertad, lógicamente en cautividad su vida es menos longeva. La principal amenaza para esta especie es la destrucción de su hábitat, la caza y la captura para venderlos como mascotas.
AMENAZAS

-Las principales amenazas para esta especie son la pérdida de hábitat, en parte porque muchas zonas se han convertido a terreno para pastos para el ganado y para la producción de carbón vegetal. También existe el problema de la caza en algunas zonas y la captura para venderlos como mascotas(cosa que no acabo de entender…).

Como medidas de conservación existen dos reservas especiales, que para sostener la investigación y los estudios son enclave de turistas.
También su cría en cautividad prolifera con éxito desde 1994. Desde entonces se han enviado crías de ejemplares a diversos puntos de Europa y América para que así también puedan procrearse. De esta forma se intenta que en un futuro se puedan repoblar zonas donde actualmente se encuentran en menor número.

Fuente: internet