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Te traemos una idea para organizar tus aros y collares y que no se enreden entre sí. Para este proyecto podremos utilizar un rastrillo viejo que quizás encuentres en el galpón, el garage o con elementos de jardinería. No importa que esté oxidado, ya que usaremos convertidor de óxido para recuperarlo. Este es un proyecto sencillo; es una gran idea para reutilizar aquello a lo que ya no le damos uso. Lucirá muy simpático y te organizará de un modo muy práctico tus collares y tus aros.

Materiales
-Un rastrillo en desuso, con o sin mango
-Un trapito para limpiarlo
-Convertidor de óxido en aerosol (lo consigues en casas de manualidades o pinturerías), del color que
quieras
-Hilo sisal: un trocito un poco más largo que el ancho del rastrio.
-Un gancho para pared

Paso a paso:
Quitar el rastrillo del mango. Limpiarlo lo mejor posible con un trapito. Aplicarle convertidor de óxido del color elegido. Este material es un vinil-acrílico que se aplica a cualquier material metal que esté oxidado, lo pinta y no se sale. Dejar secar.

Atar un trocito de hilo sisal a lo ancho del rastrillo. Colgarlo de un gancho en la pared, en la parte donde el rastrillo hace un vértice para unirse al mango, como muestra la imagen.

En el hilo sisal colgar los aros, y en los dientes del rastrillo colgar los collares

Fuente: Las manualidades.com