Pinturas que se extinguen
Autor: Juan Esteban Agudelo Restrepo

Mirada al trabajo de Edwin Monsalve, quien expone en el Salón de Arte Joven “Ensayos para un mundo perfecto”.
Foto: EL MUNDO

Edwin Monsalve frente a la obra que expone en “Ensayos para un mundo perfecto”. Ambas pinturas muestran la misma planta, pero la pintura de la izquierda, más antigua que la pintura de la derecha, ya evidencia el efecto que tiene el tiempo sobre la técnica que utilizó.

Expedición extinción

En 1783 se emprendió, en el Virreinato de Nueva Granada, la “Real expedición botánica del Nuevo Reino de Granada”, liderada por el botánico español José Celestino Mutis.

Durante más de treinta años, el grupo de científicos participantes de esta exploración realizó un catálogo de especies de flora y fauna silvestre, el cual se conserva como uno de nuestros más importantes documentos científicos.

De allí, de la Expedición Botánica, salió la idea sobre la cual Edwin Monsalve, artista antioqueño, desarrolló su “Expedición extinción”, que por estos días se expone en la Casa del Encuentro del Museo de Antioquia.

Las imágenes que recreó las tomó de los archivos del Jardín Botánico Joaquín Antonio Uribe, donde hay, según el artista, unas 5.700 ilustraciones de plantas, de las cuales solo un  25% están editadas en libros.

El otro 75%, unas 3.400 o 3.700 ilustraciones, es desconocido por la gente, y además muestran plantas que están en peligro de desaparecer del planeta. 

“Este proyecto pretende hacer una investigación de las plantas descubiertas por Mutis, mostrar las que están en peligro de extinción”, explica el artista sobre los dibujos.

Para conseguir el material con el que realizó las ilustraciones, Edwin Monsalve se valió, como él mismo cuenta, de “un ejercicio muy elemental que me enseñaron desde el colegio, en un experimento para estudiar la célula vegetal”: extrajo la clorofila y los pigmentos de las plantas para luego usarlas como si fueran pintura.

Esta técnica, que es más propensa al desgaste que cualquier otra técnica debido a la oxidación de los pigmentos vegetales, valida y soporta el concepto de la obra.

“Yo necesitaba algo efímero, que no perdurara”, asegura Monsalve.

¿Por qué? Porque estos cuadros se desgastarán hasta desaparecer en 15 años, se borrarán por el efecto del oxigeno y la luz sobre ellos, por un proceso natural que se puede entender casi como el envejecimiento. Se extinguirán al igual que las plantas que representan.

En la Casa del Encuentro, Monsalve también exhibe tubos de ensayo que contienen los pigmentos -no solo verdes, como se podría pensar.

Hay azules, morados, amarillos, naranja-, además de tarjetas de prueba de color donde muestra el comportamiento de la clorofila sobre el papel.

El artista

La medicina hubiera sido la elección de Edwin Monsalve si el arte no se le hubiera cruzado, como por accidente, en el camino.

“La decisión fue circunstancial. Siempre había tenido habilidades para el dibujo, pero no había concretado esas habilidades en algo. Yo me perfilaba por la medicina, en eso hice un estudio previo, pero me dio por presentarme a artes, atendiendo a las recomendaciones que me hacían. Inicié la carrera con la intención de irme a medicina, pero no, después del primer semestre, yo dije: ‘esto es lo mío’”, relata.

Se graduó como artista de la Universidad de Antioquia en 2009, aunque empezó a exponer desde 2007.

La próxima exposición de Edwin Monsalve será en el MDE11, que iniciará en Medellín el próximo mes de septiembre. Allí mostrará 20 obras de la serie “Expedición extinción”: 15 pinturas, 5 videos, además de fichas de pruebas de color.

Una de las preocupaciones que tuvo el artista al empezar la carrera fue que la técnica era enseñada como algo artesanal, pues las nuevas expresiones artísticas, como la instalación o el performance, se basan más en el concepto que en la forma.

“Yo no sabía conceptualizar una idea, yo no sabía un método de investigación, no sabía nada, mi única herramienta era la técnica. Entrar a una academia donde la técnica ya no era importante me afectó”, recuerda.

Así, el artista se preocupó por evidenciar cómo el arte figurativo puede estar sustentado en conceptos fuertes, porque, como asegura, “muchas veces hay trabajos figurativos muy buenos que pasan desapercibidos porque la gente piensa que es un dibujo bonito y ya”.

En su trabajo, hasta ahora, la línea temática ha sido la temporalidad, primero, como memoria y, luego, desde lo científico, la física, lo que se mide a través de los minutos y la huella en los objetos.

“Eso es reflejo de mi inclinación por la ciencia, por la medicina. Además, adopto la estética científica, que es esa estética de los museos de ciencias naturales, la forma de exhibición, las vitrinas, el cuidado, todo eso”, explica.

Monsalve, de 27 años, participó en las ediciones de 2007 y 2008 del extinto Salón Fernando Botero, Pintura Fresca III en la Cámara de Comercio de Bogotá, y en el XV Salón de Artes Visuales del Museo Universitario Universidad de Antioquia
Fuente: El mundo.com