La labor de recuperación de plantas en peligro de desaparición que se lleva a cabo en La Palma ha cosechado otro relevante logro. Durante este año se han descubierto en La Caldera de Taburiente dos nuevos enclaves donde la planta Bencomia exstipulata, especie en vías de extinción única en el mundo, crece de forma natural

En el planeta solo viven en La Palma y Tenerife en estado salvaje. En total, en estas condiciones, no hay más de 150 ejemplares adultos de Bencomia exstipulata. Únicamente se desarrollan en las cumbres de ambas islas. El director conservador del Parque Nacional de La Caldera de Taburiente, Ángel Palomares, destacó como todo un acontecimiento el descubrimiento en las cumbres palmeras de dos nuevas colonias de la citada especie.
Las mismas se localizan, a más de 1.800 metros de altitud, en intrincados enclaves de las partes altas del relevante espacio protegido. Plantas adultas de este exclusivo arbusto solamente existen en La Palma (unas 80) y Tenerife (60), precisó el titular de La Caldera. El año pasado, en agosto, indicó, se descubrió «una población en la cabecera de Hoyo Verde».

El equipo de especialistas que realiza el correspondiente inventario, comentó, a mediados de junio de este año «con telescopio de tierra, mientras rastreaba el barranco de los Cantos, desde las proximidades de los telescopios angloholandeses del complejo astrofísico de El Roque de Los Muchachos, junto al pico Fuente Nueva, descubrió un grupo de plantas con aspecto de Bencomia».

Para despejar dudas, dijo, unos días más tarde, «fueron a las inmediaciones para comprobar si eran o no y confirmaron que al menos había 12 ejemplares». También constataron que para llevar a cabo una verificación más exacta y concreta «había que descender en rapel» dado que se localizan en inclinadas laderas situadas a más de 1.800 metros sobre el nivel de mar.

Entre el 29 de junio y el 5 de julio, se instalaron en el risco tres líneas de descenso y un cable de seguridad en una travesía horizontal, detalló Palomares.

Aprovechando el viaje, prosiguió, «se recolectó material para hacer estudios genéticos, y esquejes para intentar la reproducción vegetativa». El mismo día 5 de julio, reveló, «cuando estaba recogiendo las muestras, Aurelio Acevedo, el biólogo del equipo de inventario descubrió otro grupito de Bencomias en el barranco de Tajodeque, a unos 300 metros de cota por debajo de la primera población conocida de esta especie».

Fuente: Canarias7.es