¿Que es la ictioterapia?

Este tratamiento es algo totalmente novedoso y nunca antes visto. Es que la ictioterapia se lleva a cabo con al ayuda de unos peces llamados garra rufa, originarios de Asia.

Estos pequeños peces no tienen dientes y tienen ventosas como boca; gustan de comer las impurezas que se alojan en la piel humana y los restos de piel muerta. Como resultado, se obtiene un tratamiento exfoliante y de pedicura increíblemente efectivo.

Es un tratamiento muy bueno para la psoriasis y para cicatrizar heridas, ya que tiene un efecto regenerativo. Es un excelente masaje que también sirve para mejorar la circulación, relajarse y para hidratar profundamente la piel. Estos pececitos son los únicos responsables de todos estos beneficios para la piel. Además, segregan una enzima llamada dithranol que se utiliza en cosmética para fabricar cremas rejuvenecedoras.

El tratamiento consiste en sumergir los pies en el agua, donde casi de inmediato cientos de peces comienzan a hacer su trabajo. Al principio se siente un leve cosquilleo que al rato se transforma en un masaje placentero y relajante. Los peces devoran las durezas y la piel muerta dejando los pies y la piel como nuevos.

Cada sesión dura unos 30 minutos y quienes han experimentado este particular tratamiento alternativo dicen que al finalizar se siente como el mejor tratamiento de pedicura de sus vidas.

Este tipo de tratamientos alternativos son más aceptados en los centros de spa como una alternativa a la pedicura y la manicura, pero actualmente se estudia la posibilidad de practicar la ictioterapia en todo el cuerpo con fines más medicinales que estéticos.

Es importante saber que, como siempre sucede ante algo novedoso, hay quienes sacan provecho y ofrecen tratamientos de ictioerapia con otros peces que sí tienen dientes y pueden llegar a dañar seriamente la piel. Los únicos peces que sirven para la ictioterapia son estos, los Garra Rufa. Cualquier otro tratamiento, por más que nos aseguren que es efectivo, debe ser rechazado si se trata de otro pez.

Fuente: Otra medicina.com