Los peces toman más Prozac de lo que se creía

Autor: Alfonso Castillo
Alfonso Castillo/Carlos Corominas
Madrid, 30 sep (EFEverde).- Algunos peces toman “Prozac” -fluoxetina-, también antiepilépticos como carbonazepaminas y una variada gama de antibióticos disueltos en las aguas, pero esto no es nuevo. La novedad es que los ríos transportan más cantidad de estos fármacos de lo que se pensaba. También forman parte de sus sedimentos y aumentan el reto de la gestión de estos residuos.


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Damià Barceló coge el teléfono a la llamada de EFEverde. Avisa de que no tiene demasiado tiempo. El organismo que dirige, el Institut Català de Recerca de l’Aigua (ICRA), presentaba el día anterior un estudio publicado en la revista Chemosphere con el siguiente nombre: B.F. Silva, et al. Ocurrence and distribution of pharmaceuticals in surface water, suspended solids and sediments of the Ebro river basin. Una de las conclusiones del análisis es que un 30% de los fármacos que se encontraron en el río Ebro estaba en estado sólido.
“Hace años que los hemos encontrado en el agua del río, sólo que ahora los hemos encontrado en sedimentos: fluoxetina -que es el Prozac, antiepilépticos… Hay un poco de todo. No se contaba con que un 30% que va a parar al sedimento, con lo cual hay más contaminación de lo que se esperaba inicialmente”.
43 principios activos
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La lista de las substancias encontradas en el río es un vademécum de 43 principios activos que se toman por prescripción médica y terminan en -ina o en -am o que se usan por sus propiedades antiinflamatorias como el naproxeno.
Barceló explica que los medicamentos que resultan más tóxicos en los cálculos de evaluación ambiental son los antibióticos como las sulfanamidas.
La concentración es ínfima para suponer un riesgo en los humanos que llegasen a beberla, pese a no ser considerada la de los ríos agua potable. En los peces, los efectos se están estudiando. Movimientos defectuosos de las aletas y problemas cardiovasculares son los que apunta Barceló, que señala que estos fármacos se pueden “bioacumular” en sus organismos.

Fuente: Efe verde