Las cifras de la empresa socialista Recuperadora de Materias Primas (Remapca), reflejan que en Venezuela se procesan 120.000 toneladas de chatarra provenientes del reciclaje de materiales ferrosos, las cuales son utilizadas como insumo para la producción de las industrias básicas. Daniel Gasparri, presidente de Remapca, indicó que esta institución adscrita al Ministerio de Industrias Básicas y Minería (Mibam), fue creada en diciembre de 2005 mediante Decreto Presidencial número 4.200, con el propósito de realizar la adquisición, recuperación, acopio, transformación y comercialización de los materiales susceptibles a ser reciclados

En entrevista con la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), señaló que la conformación de esta empresa responde a la necesidad del Gobierno de garantizar el suministro oportuno de materias primas secundarias para el sector productivo, y contribuir con la política internacional de impulso al reciclaje como forma de conservación del medio ambiente.

“Por eso el Ejecutivo ha previsto la ubicación de varias plantas procesadoras de materiales en zonas estratégicas del país. Ya tenemos activa la planta en el sector Soledad, al sur del estado Anzoátegui y otras que se están construyendo en Santa Bárbara, estado Monagas; La Fría, estado Táchira y en Cabimas, estado Zulia”, dijo.


Indicó que la chatarra no sólo está compuesta por material ferroso, sino también por aluminio, cobre, bronce, plástico, papel y todos aquellos materiales que por su naturaleza son susceptibles de ser reciclados.

La chatarra como insumo
El presidente de Remapca destacó que mientras el precio de metales como el aluminio fluctúa constantemente, el de la chatarra se encuentra en continuo ascenso, por su importancia como insumo para la fabricación de materiales para la construcción y la industria.

“Países con grandes economías como China importan chatarra, ya que no cuentan con petróleo para fabricar plástico y otros productos, por lo que han desarrollado una tecnología para reutilizar esta materia prima, mientras que en países europeos como Bélgica se recicla el 90% de los materiales sólidos”.

Gasparri explicó que la mayor parte de los materiales que conforman la chatarra provienen de la industria petrolera, las empresas básicas y el sector eléctrico, que a su vez son los que más la aprovechan para la producción de perfiles, láminas, cabillas, tuberías, postes, entre otros.

“Tenemos, por ejemplo, el caso de la Siderúrgica del Orinoco Alfredo Maneiro (Sidor) que es nuestro principal cliente, y que utiliza tanto la chatarra que le proporciona Remapca, como sus propias briquetas (hierro puro) para generar cabillas de diferente diámetro”, subrayó.

Señaló que en el caso de la Siderúrgica del Zulia (Sizuca), esta empresa utiliza 100% de chatarra para la la fabricación de estos materiales de construcción. “Pero la constante es que la mayoría de las acerías del mundo trabajen sólo con chatarra”, agregó.

Apoyo a Misión Vivienda Venezuela
Daniel Gasparri destacó que con el objeto de apoyar el desarrollo de la Gran Misión Vivienda Venezuela, Remapca realiza operativos de oxicorte, izado y traslado de material ferroso y no ferroso presentes en los terrenos destinados a la construcción de las unidades habitacionales.

“También contribuimos con la materia prima para la producción de perfiles, láminas, tornillos y cabillas,que para cada casa se requiere un promedio de 1,6 toneladas de este material, de las cuales buena parte se fabrican con nuestra chatarra”, agregó.

Proyectos comunales
Remapca emprende en la actualidad un programa de formación, creación y financiamiento de redes de economía comunal para el reciclaje y contempla además el desarrollo de un proyecto para construir centros de reciclaje comunitarios en varios estados del país.
“Actualmente estamos realizando los estudios para implementar uno de estos centros en el urbanismo Ciudad belén, ubicado en el estado Miranda, que permitirá recolectar los desechos sólidos que se generen allí”, subrayó.

Explicó que este programa persigue además el ahorro de recursos y de energía: “cada vez que recuperas una lata,contribuyes a que se deje de explotar un cerro de bauxita, y se ahorra todo la electricidad y todos los procesos que se requieren para transformarla en aluminio”, expresó. AVN
Fuente:  Informe21.com