El impacto ecológico del incendio de la Patagonia chilena

 

El fuego en el parque nacional Torres del Paine, en la Patagonia chilena, sigue avanzando y ya ha afectado a 12.790 hectáreas, según confirmó este lunes a BBC Mundo Eduardo Katz, gerente de Áreas Silvestres Protegidas de CONAF, la Corporación Nacional Forestal de Chile.

El gobierno declaró zona de catástrofe a la Patagonia chilena y pidió ayuda urgente a Argentina, Australia y Estados Unidos para combatir las llamas en esta zona rica en biodiversidad que atrae a cerca de 150.000 turistas al año.

Hojas de lenga o roble patagónico
La lenga o roble blanco es uno de los árboles nativos de la Patagonia presentes en Torres del Paine.

El combate del fuego lleva seis días en esta zona situada a unos 2.000 kilómetros al sur de Santiago.
En la operación participan cerca de 700 brigadistas, incluyendo soldados del ejército y voluntarios de Argentina y Uruguay. Los brigadistas cuentan con el apoyo de helicópteros, ya que los vientos de la Patagonia hacen difícil la maniobra de aviones. También cuentan en tierra con motobombas, carros aljibe y excavadoras para cavar cortafuegos.
La zona, declarada reserva de la Biósfera por la UNESCO, alberga especies de árboles nativos de la Patagonia como la lenga y el ñirre y animales autóctonos como el huemul, un ciervo cuya imagen forma parte del escudo nacional y está en peligro de extinción, así como muchas otras especies que no se hallan en ningún otro punto del planeta.
BBC Mundo habló con Eduardo Katz sobre el impacto del incendio en la flora y fauna del Parque Nacional.

Huemules y guanacos

“El huemul es una de nuestras especies más simbólicas. En la CONAF hemos estado trabajando durante 40 años en su conservación y hemos sido bastante exitosos. Es una especie muy delicada pero se ha logrado recuperar en Torres del Paine”, explicó Katz a BBC Mundo.

Huemul, ciervo autóctono chileno
El parque alberga una población de huemules, un ciervo autóctono que está en peligro de extinción.

La población total de huemules se estima en 2.000 en todo Chile. En el Parque comenzó a crecer en los últimos 10 años una colonia de unos 20 huemules en una zona donde hay caminos y ríos que funcionarían como una barrera natural al fuego.
Sin embargo, Katz señaló que debido a los vientos, las llamas atravesaron el río. “Afortunadamente en esta zona están trabajando unas 200 personas y dos helicópteros y apenas se detecta una chispa o algún pequeño foco van todas nuestras fuerzas a que no llegue al sector donde está la población de huemules y donde también hay una gran cantidad de bosque”.
Las poblaciones de guanacos y de ñandúes “han podido escapar rápidamente y no tenemos evidencia de que se hayan visto afectadas”.
“También hay mamíferos intermedios como algunos gatos silvestres o zorros, que son abundantes, y esperamos que hayan podido tomar buen resguardo”.

Bosque primario

Incendio en Torres del Paine
El incendio está afectando a tres ecosistemas, incluyendo bosques primarios de lenga y ñirre.

La mayor parte de la superficie impactada por el incendio no está constituida por bosques. “Hay tres ecosistemas que están siendo afectados: los bosques primarios de lenga (Nothofagus pumilio o roble blanco) con alguna presencia de ñirre (Nothofagus antarctica o haya antártica) son alrededor de un 4% de las 12.000 hectáreas afectadas”, dijo Katz a BBC Mundo.
“Paralelamente hay un sector que es bosque pequeño regenerándose y matorral, que constituye un 30%, y el resto, cerca de un 65% de la zona afectada, es estepa o pradera patagónica con coironales (un tipo de pastos)”.
Los bosques primarios pueden llegar a recuperarse a largo plazo, según Katz. “La naturaleza es más generosa de lo que uno cree y estos bosques primarios se pueden volver a recuperar, pero va a tomar bastantes años, podrían ser más de 70”.

Los bosques primarios de lenga se pueden volver a recuperar, pero va a tomar bastantes años, podrían ser más de 70

Eduardo Katz, gerente de Áreas Silvestre Protegidas de CONAF, Corporación Nacional Forestal de Chile

El integrante de la CONAF destaca que hay más de un millón de hectáreas de bosque primario de lenga en Chile y se trata de un bosque “que está muy presente en la región, donde más del 50% son parques nacionales”.
A diferencia de las lengas, la regeneración por pasto o coironales es, según Katz, bastante rápida y se espera que para la próxima primavera “muchos de estos lugares ya vayan teniendo regeneración”.
En cuanto a los bosques, “estamos elaborando un programa buscando financiamiento en el país e internacional. Con otros incendios ganamos el conocimiento técnico y tenemos en la CONAF el expertise para reforestar con especies del mismo lugar”.

Turistas

Efectivos combatiendo el incendio el parque nacional Torres del Paine
Cerca de 700 efectivos combaten el incendio con apoyo de helicópteros.

Algunas organizaciones como el grupo “Acción Ecológica” criticaron lo que consideraron una débil reacción del gobierno frente al incendio.
El portavoz del grupo, Luis Mariano Rendón, sostuvo que era “una vergüenza” que hubiera en determinado momento casi más brigadistas argentinos que miembros del ejército de Chile combatiendo las llamas en la zona.
Katz señala que el fuego se desplazó a un paso muy rápido “y avanzó en una día entre 20 y 30 kilómetros”.
“Hemos sido exitosos en contener el fuego los últimos tres días, el sábado no tuvimos viento y teníamos una gran cantidad de gente y helicópteros que pudieron trabajar fuertemente esos dos días. Eso nos pone bastante optimistas”.
Un turista israelí de 23 años fue detenido por las fuerzas de seguridad chilenas el fin de semana por ser considerado presunto responsable del incendio.
¿Qué medidas podrían tomarse para evitar incendios en Torres del Paine en el futuro?
“En el fondo estos incendios se generan por la acción humana y nosotros en el parque tenemos estricta prohibición de hacer fuego, comunicamos esto a todos nuestros visitantes”.
“Está prohibido hacer fuego y acampar en lugares no habilitados pero es imposible estar fiscalizando las 24 horas del día un parque de 250.000 hectáreas. Tenemos 150.000 visitantes al año y no los podemos controlar las 24 horas del día”.
Katz señaló que en el futuro las autoridades sí podrían “ser mucho mas estrictas en el control y el compromiso de los visitantes”. “Nos gustaría poder tener una carta de compromiso firmada por cada persona comprometiéndose claramente a qué cosas no se pueden hacer”, concluyó.