El periódico francés le magazine publico hace tiempo un reportaje sobre la historia de amor entre un pescador y un tiburón blanco.
En el reportaje nos cuenta que arnold pointer un pescador profesional del sur de Australia , salvo de una muerte segura a un tiburón blanco hembra cuando quedo enredado en sus redes de pesca.

Desde aquel incidente su vida marítima no volvió a ser la misma ya que cada ves que el sale a pescar el tiburón que el apodo cindy lo sigue a todos lados como demostrándole su fidelidad por haberle salvado la vida.

Definitivamente una historia para reflexionar sobre el amor , el amor verdadero que nunca deja de ser , como esta escrito en el libro de cantares 8 :7
“ Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. “
Gracias por sus comentarios

Ahora el pescador tiene un problema: Él dice: “Desde hace dos años, no ando solo. Ella me sigue a todos lados cuando estoy en el mar, y su presencia ahuyenta a los demás peces. Yo no sé ya qué hacer para que no me siga más“.

Es difícil deshacerse de un tiburón de 17 pies de largo, cuando los tiburones blancos son una especie protegida para su conservación, pero un afecto mutuo se ha establecido entre Arnold y “Cindy”.
Arnold dice: “Cuando paro el bote ella viene a mí, da vuelta sobre su costado y me permite acariciarla, ella emite gruñidos, entorna los ojos, y mueve sus aletas de felicidad…” INCREIBLE!!!

Un tiburón, un hombre y un agradecimiento de corazón por ¡SALVAR UNA VIDA!
Los seres humanos tenemos aún mucho que aprender de los animales y de la naturaleza.

Fuente: reflexiones y unjubilado