Título: AUMENTO DE LA TEMPERATURA MEDIA DE LA TIERRA.
Autora: Abogado Diana Yuditxa Bautista Martínez
El cambio climático representa un de los problemas globales más importante que la especie humana debe hacer frente en la actualidad.
Al Gore con su documental “ Una dura verdad” nos hace presente como el rescalda mentó climático, provocado por la emisión de gas a efecto invernadero, ha influido en los fenómenos naturales.
Si bien el documental ha sido objeto de polémica, aspecto que no será analizado en esta sede, por otra parte es verdad que podemos obtener un bienestar a través de un mundo menos contaminado.
El origen del cambio climático se encuentra en la emisión masiva a la atmósfera de los denominados gases de efecto invernadero (GEI). El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU estima que es muy probable que la principal causa de las variaciones climáticas observadas en las últimas décadas sea las emisiones antropogénicas (es decir, causadas por las actividades humanas)
Se denomina efecto invernadero a la absorción en la atmósfera terrestre de las radiaciones infrarrojas emitidas por la superficie, impidiendo que se escapen al espacio exterior y aumentando por tanto la temperatura media del planeta. Este fenómeno evita que el calor del sol recibido en la Tierra vuelva al espacio, produciendo a escala planetaria un efecto similar al observado en un invernadero.
 Problemática
La temperatura media de la superficie terrestre es variable y ha ido cambiando de forma natural a lo largo de siglos y milenios, en lentos procesos de calentamiento y enfriamiento.


Del mismo modo, el llamado “efecto invernadero” es un fenómeno natural por el que ciertos gases que se encuentran en la atmósfera permiten el paso de las radiaciones solares, pero impiden parcialmente su salida; forman así un envoltorio natural, sin el cual la temperatura media de la Tierra sería unos 30 grados inferior a la actual.
Los instrumentos jurídicos que conforman el régimen internacional del cambio climático deben entenderse hechas al fenómeno del aumento acelerado de la temperatura media de la atmósfera y la superficie terrestre que no es natural, sino debido a la acción humana sobre el efecto invernadero2
2 Vid. Molitor, M.: “The United Nations Climate Change Agreements”, Vig, N.-Axelord, R. (editors): The Global Environment. Institutions, Law and Policy, Earthscan, London, 1999, pág. 215.
3 Para Domingo López, “la producción y utilización de energía es, con mucho, la fuente más importante de emisiones de gases de efecto invernadero, representando aproximadamente el 80% de las emisiones de la Unión Europea en 1990”. En particular, “el aumento de los niveles de CO2 tiene su causa fundamental en la generación eléctrica a partir de combustibles fósiles”. Vid. Domingo López, E.: “El protocolo de Kioto y su desarrollo en España. El fomento de las energías renovables y de la cogeneración eléctrica como instrumento de lucha frente al efecto invernadero”, Documentación Administrativa, núm. 256, enero-abril 2000, págs. 172-173.
4 Vid. Secretaría de la CMCC: Para comprender el cambio climático: guía elemental de la Convención Marco de las Naciones Unidas, Ginebra, 1995, pág. 6.
En efecto, entre la comunidad científica existe un consenso cada vez más generalizado, aunque no unánime, en el sentido de que desde la revolución industrial la cantidad de gases que producen el efecto invernadero y que, por lo demás, se encuentran naturalmente en la atmósfera, ha aumentado de forma vertiginosa debido a la acción humana en la agricultura, el tratamiento de residuos y, muy especialmente, en los usos industriales que implican la combustión de carbón, gas natural, petróleo y sus derivado.
Las consecuencias de esta intensificación del efecto invernadero son, a juicio, de la comunidad científica, apocalípticas. En un escenario sin acciones que procuren revertir las tendencias actuales se producirá, en un plazo de 100 años, un aumento medio de la temperatura terrestre de entre 1° y 3’5° (a los que habrá que sumar el medio grado extra que ya ha aumentado la temperatura media de la Tierra desde la revolución industrial), lo que implica un incremento medio superior al de los últimos 10.000 años4.


La lucha contra este fenómeno se ha materializado, desde la perspectiva jurídica, en dos tratados internacionales de vocación universal: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, de 19921 y el Protocolo de Kioto, de 19972. Éste último establece compromisos para ciertos países relativos a la limitación de emisiones de gases que provocan el efecto invernadero.
El Protocolo de Kioto no es solo destinado a los Estados sino también indirectamente, empresas y particulares, a través de tres instrumentos: la aplicación conjunta, el comercio de emisiones y el mecanismo para un desarrollo limpio. Numerosas empresas han iniciado proyectos de inversión con efectos beneficiosos para la lucha contra el cambio climático que, en su momento, generarán unidades o certificados de reducción de emisiones. Estos documentos se podrán intercambiar en el mercado internacional y servirán para complementar las medidas adoptadas en el plano nacional por los países con compromisos de limitación de emisiones.
Consideraciones.
Si bien el cambiamiento climático es uno de los problemas más grande que la humanidad debe hacer frente, también existen grandes soluciones.
Si vemos el problema en grande o global rápidamente pensaremos no tenemos soluciones pero si dividimos el grande problema en pequeñas partes podemos iniciar a resolverlo.
El problema del cambiamiento climático no es una cuestión que deba ser afrontada, solo por los estados, las legislaciones o grupos ambientalistas, eso ayuda en gran medida pero no lo suficiente.
El cambiamiento climático debe ser un problema de educación del derecho ambiental a todos los sectores de la sociedad.
Abogado Diana Yuditxa Bautista Martínez
Despacho legal