La ballena azul ( Rorcuales azul) Puede llegar a alcanzar los 30 metros de largo y las 190 toneladas de peso, se cree que es el animal más grande sobre la superficie terrestre. En la actualidad solo sobreviven ejemplares más pequeños de unos 25 metros.

El vientre de la ballena azul en ocasiones es grisáceo o amarillento debido a la presencia de pequeñas algas que se adhieren a él. Su parte superior y lateral varía del color azul al gris azulado. Su cabeza es alargada y fina, ocupa un tercio de la longitud del animal. Las barbas cuelgan de la mandíbula superior y sirven para filtrar los crustáceos del agua.
Los rorcuales azules son unos animales difíciles de capturar o matar. Su tamaño, velocidad y fuerza hacían que raramente estuvieran en el punto de mira de los primeros barcos balleneros, que tenían como objetivos principales a los cachalotes y a las ballenas francas.[60] En 1864 el noruego Svend Foyn equipó un barco de vapor con arpones expresamente diseñados para la caza de grandes cetáceos. Aunque inicialmente eran de difícil manejo y tenían un bajo porcentaje de éxito, Foyn perfeccionó el cañón arponero y pronto varias estaciones de caza de ballenas se establecieron en las costas de Finnmark, al norte de Noruega. A causa de disputas con los pescadores locales, la última estación de caza de ballenas en Finnmark fue cerrada en 1904.

 
Los barcos balleneros habían llevado a esta especie casi a su extinción, pero en vez de capturar menos ejemplares durante un período mayor, los balleneros continuaron mermando su población. En retrospectiva, si la industria ballenera hubiera admitido la supervisión y regulación por parte de biólogos marinos, más cetáceos podrían haber estado comercialmente disponibles, aunque en un período más largo. La dinámica demográfica implicada en la caza de mamíferos marinos que alcanzan edades avanzadas es completamente diferente de aquellas implicadas en la captura de peces con períodos vitales más cortos. Debido a los períodos más largos de reproducción (gestación de un año) y camadas de menor tamaño (una o dos crías), las poblaciones de cetáceos se recuperan mucho más despacio que las poblaciones de animales más pequeños, que tienden a invertir menos tiempo y recursos en los individuos más jóvenes
Debido a su enorme tamaño, fuerza y velocidad, los rorcuales azules adultos no tienen prácticamente ningún depredador natural. El único animal del que se tiene conocimiento es la orca. Existen informes documentados de ataques de estos animales, como un estudio que mostraba que en el mar de Cortés no menos del 25% de rorcuales azules adultos tenían cicatrices resultado del ataque de orcas y la muerte de un rorcual en Baja California víctima de su ataque, así como un reportaje en la revista National Geographic de un rorcual azul atacado por orcas donde, aunque las orcas fueron incapaces de matar al animal durante su ataque, el rorcual sufrió importantes y numerosas heridas y probablemente murió a consecuencia de ellas poco después del ataque. Sin embargo, aunque está demostrado que las orcas atacan y pueden matar un rorcual azul, el índice de mortalidad debido a estos ataques se desconoce.
Los rorcuales azules pueden ser heridos, a veces fatalmente, a causa de choques con buques de gran tamaño en alta mar y también al quedar enredadas o atrapadas en redes de pesca.
El continuo aumento del ruido ambiente producido por el ser humano en el océano, incluido el sonar, ahoga las vocalizaciones producidas por los cetáceos, dificultando su comunicación.
 Las amenazas humanas para la potencial recuperación de su población también incluyen la acumulación de bifenilos policlorados (PCB) y otros productos químicos que ingieren al alimentarse y que se transmiten a las crías a través de la leche materna.
El calentamiento global hace que glaciares y permafrost se derritan rápidamente, lo que conlleva un gran incremento en la cantidad de agua dulce en los océanos y existe el riesgo de alcanzar un punto crítico en ese incremento que pueda llevar a una perturbación en la circulación termohalina. Como la mayor parte de los cetáceos los rorcuales azules son migratorios y pasan el verano en latitudes altas, más frías, donde se alimentan en aguas con abundancia de krill; en invierno se trasladan a latitudes bajas, más cálidas, donde se aparean y dan a luz. Teniendo en cuenta que sus modelos migratorios están basados en la temperatura del océano, un cambio en esta circulación que desplaza el agua caliente y fría alrededor del mundo probablemente tendría efectos en su migración.
 El cambio de la temperatura del océano también afectaría a su suministro de comida, pues el calentamiento provocaría una disminución en los niveles de salinidad que causarían un cambio significativo en situación y abundancia del krill.
Fuente: Wikipedia e internet

Pronto comenzó la caza de rorcuales azules en Islandia (1883), las islas Feroe (1894), la isla de Terranova (1898), Spitsbergen (1903) y las islas Georgias y Sandwich del Sur (1904-1905). Tras la introducción de buques factoría a vapor con rampas a popa en 1925, el número de rorcuales azules (y misticetos en general) cazados anualmente aumentó de forma drástica. Entre 1930 y 1931 estos barcos cazaron 29.400 rorcuales azules sólo en la región antártica. Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial su población había sido considerablemente mermada y en 1946 se introdujeron las primeras cuotas que restringían el comercio internacional de misticetos, aunque resultaron ineficaces debido a que no contemplaban una diferenciación entre especies. Así, las especies más escasas podrían ser cazadas en la misma medida que aquellas que contaban con una población relativamente abundante. Su caza fue prohibida en los años 1960 por la Comisión Ballenera Internacional,y se detuvo la caza ilegal de misticetos por parte de la URSS en los años 1970, tiempo durante el cual 330.000 rorcuales azules habían sido cazados en la región antártica, 33.000 en el resto del Hemisferio Sur, 8.200 en el Pacífico Norte y 7.000 en el Atlántico Norte. El grupo original más numeroso, el de la región antártica, quedó reducido al 0,15% de su población inicial.