Poemario de Vicentica Hernández presentaron en Bodega Cultural de Palo Negro

Vicentica hernández y Fanny Liendo ven el poemario editado por el Sistema Nacional de Imprentas
          La   Bodega Cultural  de Palo Negro, inaugurada el 15 de diciembre en  la Casa de la Cultura del municipio libertador,   fue escenario para  la presentación del  poemario  Adolescente a los 70 años de la poeta y artista plástica Vicentina Hernández.
Como la vida es un pañuelo, y todo el mundo se conoce, he tenido la dicha de conocer a la hija de Vicentica Hernández de Martinez, la cual es mi vecina y amiga la Sra. Nerys Martínez de Martínez, y entre muchas conversaciones siempre me cuenta lo importante de la vida de su mamá, la cual es una artísta, que luego de ser Esposa, Madre y abuela queda viuda a la edad de 70 años y es allí cuando empieza alcanzar sus sueños de Poeta, Pintora, se gradua de Bachiller, es directora de Danzas y mucho más….
Hoy quiero compartir su Poema adolescente a los 70 y motivar a todas las mujeres, nunca es tarde para alcanzar los sueños.
Quién iba a creer compañeros
que una tonta y desvalida
brincara tantos esteros
al extremo de su vida.
Nunca pensé en dividir mi existencia
con jóvenes más instruidos que yo,
me hicieron vivir una gran experiencia
y borrar de mi vida miseria y dolor.
A lo largo de muchas décadas quedará plasmado
el último suspiro de aquello ya vivido,
con lágrimas en los ojos de todo lo pasado
aquellos que me odiaron yo siempre los bendigo.
Con optimismo voy cruzando las laderas
de mi vida que se opaca cada año,
en mis sueños siempre llego de primera
aúnque detenga cada día el calendario.
Nunca perderé mi alegría
mi espiritu será jovial,
mi alma rie como una adolscente,
no pensaba en aquello que escribia
todo me llegaba de repente,
como la aurora radial de un nuevo día.
Un día a solas comenté
mi mente está al descubierto
puedo hacer un poema,
un cuento, una copla,
al fin lo que desee.
En mi juventud grabé el arte más bonito
la exposición más grande de mi vida,
un cuadro de muchos pequeñitos
que lloraban y reían con alegría.
Nunca es tarde cuando la dicha llega,
y el abrazo cordial del universo,
y me digan con amor: Hola mi vieja
ya tus versos sólo quedan en recuerdos.
Por eso es que al final del cuento
a veces que soñar me cuesta,
pensando que he perdido mucho tiempo
YO FUI ADOLESCENTE A LOS SETENTA.
Guao tremendo Poema, los sueños nunca se pierden y siempre no importa la edad debemos luchr por alcanzarlos, no importa si tarde.