Árboles repobladores de las tierras exhaustas

La tierra es una mujer, quizás la mas bella del Universo. Todos los pueblos de Occidente del lado femenino la colocan. El fundador de la Teogonía, el griego Hedíodo (s.IX – VII a.C.), el primero en poetizarla, exponer fehacientemente su entidad religiosa, la llamó Gé, a veces Gaia (raíz etimológica de la voz Gea en castellano).

Nominaron los romanos de la latinidad Tellus, también Terra; igualmente sus integrantes materias femeninas: arcilla. Greda, arena, roca piedra; así mismo sus medidas en extensiones agrarias: finca, huerta, vega, sementera, hacienda, labranza, granja, heredad, en fin.

Aporta Platón (Atenas: s.IX a.C.) en su dialogo Las Leyes (México, 1975. Lib. V. P.99) una definición categórica sobre el particular: “Siendo la Tierra la patria de todos, debe sentirse más respeto por ella tanto cual a la progenitora de nuestros días, porque la Tierra es una Diosa, por esta razón soberana de sus habitantes quienes no somos más que simples mortales”

Cuando lozana los trabajadores del campo aman la tierra, la explotan, la exprimen de la manera más inmisericorde; pero cuando con los excesos de maltratos ella envejece, se torna árida e infecunda, la abandonan,.. Ese pedazo de tierra los ve partir, mas aunque yerma, sin embargo sonríen, porque ya nadie le podrá robar su preñez de esperanza. Sabe ella quien es y cuanto representa.

Pronto de sus entrañas las diminutas plantas, empezaran de nuevo a salir, luego del espigar de hierbas, seguirán a éstas el monte alto con su equilibrada irregularidad de los futuros matorrales, hasta que los primeros arboles aparecen, la valiente vanguardia leñosa, constituirán a su vez los firmes escalones de las florestas, bosques y selvas por venir. Han identificado ya los botánicos algunos de esos árboles colonizadores de las tierras abandonadas y exhaustas.

Se mencionarán en esta página, solo dos de esas plantas: el YAGRUMO (Cecropia spp. Moraceae)

y el BOTOTO (Cocholosperumum orinocense / C. Vitifolium. Cocholospermaceae). Escribe del primero Leandro Aristiguieta lo siguiente: “Árboles bastante altos, de tronco recto y ramificación estrecha. Las hojas son grandes, largamente pecioladas dígito – lobuladas, alternas, bastante ornamentales. Se propaga por semillas.

Los Yagrumos, son plantas muy ornamentales, por su porte esbelto, apropiado para jardines y parques” (De su libro Árboles ornamentales de Caracas – Caracas, UCV, 1962. p.164). Por su parte Henri Pittier dice: “ Son entre las primeras plantas leñosas, que aparecen en tierras de cultivos abandonadas, sin que se haya llegado hasta la fecha a acertar la procedencia de las semillas.

Sus tallos están divididos interiormente por tabiques transversales en un gran número de compartimentos que sirven de refugio a ciertas especies de hormigas que también encuentran allí su alimento en grandes glándulas o pulvinos, ubicados en la base de los pecíolos.

El Yagrumo, le brinda a las hormigas habitación y alimento, pero en compensación estas le defienden de cualquier enemigo; siendo solo el perezoso (Bradypus tridactylus), goloso de los cogollos tiernos de esta planta, el único que parece indiferente a sus ataques. Esta asociación es uno de los mejores ejemplos de simbiosis”. (De su Manual de las plantas usuales de Venezuela y su suplemento. – Caracas, Fundación Eugenio Mendoza, 1970. Pp.420 – 421)

Procede el vocablo Yagrumo de la lengua de los Cumanagotos, indígenas de raza Caribe, primigenios habitantes de la zona nororiental de Venezuela. (Lisandro Alvarado, Glosario de voces indígenas de Venezuela. Obras completas, V. I/. Caracas, La Casa de Bello, 1984. p.377)

Expone el botánico Jesús Hoyos, su conocimiento sobre el BOTOTO de la siguiente manera: “En Venezuela crece en forma espontánea en las zonas cálidas del país, a menudo formando parte de la vegetación pionera, crece después de las talas y las quemas (….). Árbol pequeño de 4 a 12m. de alto, tronco y ramas delgadas, quebradizas.

Flores grandes, amarillo – doradas, vistosas, se agrupan en panículos terminales, las cuales aparecen antes que las hojas, entre los meses de enero a abril (…). se propaga por semillas y por estacas. Ni es exigente al tipo de suelo; crece bien en medios pobres y requiere total exposición al sol”. (de su hermoso libro Flora tropical ornamental. Caracas, Sociedad de Ciencias Naturales La Salle, 1978.p.349)

Lubio Cardozo

YAGRUMO

Abandonados los campos de labranza, cercados por el tedio de empalizadas ciegas.

Derrumban al tiempo los vedados del olvido los sueños del retorno de la primigenia fronda. Arriban con el oculto impulso de la destinal lid las mil hierbas sin nombre, fervor advenimiento en estos amargos espacios descoloridos de amor, avanzadillas sumisas de rìspidos, diminutos vasallos, ceremonial silvestre de acogimiento al árbol príncipe.

¿Cómo llegaron hasta allí las semillas? ¿Yacían bajo la gleba a la espera del aullido? Jamás duerme la Madre Gea en sus misterios; vela.

El yagrumo, alto árbol, delgado, su esbeltez a jugar con el viento le incita, saluda alborozado con sus grandes hojas digitadas al Sol, a las estrellas, a la Luna, a la lluvia, celebra su destino de existencia, vanguardia del verdor, de las futuras selvas con su cosmos, con su caos, en el reino de la esencial realidad de los días infinitos.

(Cecropia spp. Moraceae)

Lubio Cardozo

BOTOTO

Príncipe de los matorrales pionero de futuros bosques. Frágil, quebradizo, fuerte sin embargo en la propagación de tu especie. Cubre con la luz de tus corolas abandonadas tierras de las faldas colineras.

Pequeño árbol noble, grácil, infatigable colonizador de eriales otrora fértiles. Demuestras al humano la abnegación vegetal. A la verdad de la belleza donas el áureo de tus flores del puro Sol nutridas en el dulce, maternal atmósfera incandescida de abril.

 
 
 
Fuente: Lenin Cardozo.
 
Con este artículo descubrí el nombre del árbol dueño de esa hermosa flor amarilla el Bototo.