Cuesta un poco conseguir información sobre el árbol el bototo, de hecho solo sale información de las bondades medicinales que le atribuyen, pero en Colombia, es muy poca la información sobre él, aquí en Venezuela. Siendo un arbol de flores tán hermosas y al parecer pasa desapercibido. La información de abajo, es de un album de foto de Costa Rica.
El poro poro
Nombre científico: Cochlospermum vitifolium
Familia botánica: Cochlospermaceae
Sencillo entre los sencillos, pero con la nobleza de los grandes, es como podemos calificar al poro poro, una especie que a pesar de ser muy común es casi desconocida por la mayoría de las personas desde México hasta el norte de Brasil.  Puede divisarse en la vertiente del Pacífico hasta los 1200 m de elevación, en charrales y bosques secundarios, en donde las condiciones secas y calientes favorecen su desarrollo, independientemente de las condiciones del suelo, aunque prefiere los sitios pedregosos con fuertes pendientes. Para muchos esta especie es básicamente invisible, porque no posee un gran  tronco ni fuertes y frondosas ramas que sostengan la hermosa copa, más bien lo que se encuentran son pequeños árboles de 7 a 10 m de altura, con un tronco recto, cilíndrico y libre de ramas, cubierto por una corteza muy lisa y de color muy claro cuando son árboles jóvenes, la cual se irá tornando oscura y muy áspera con forme el árbol envejece. No es raro encontrar árboles con dos troncos iguales creciendo juntos desde abajo, lo que da la impresión que fueran dos árboles pero en realidad se trata de un solo árbol, que desde muy chiquito sufrió la pérdida de su tronco original y logró desarrollar dos brotes que se convirtieron en su nuevo tronco. 
La copa es muy pequeña y rala, formada por unas cuantas ramas largas y delgadas, cubiertas por pocas hojas grandes  similares a una mano, conocidas como digitadamente lobuladas, que recuerdan a las hojas de la mata de uva, de ahí que el origen de su nombre sea “vitifolium” (hojas como la uva). Las cuales al madurar cambian su fuerte color verde por tonos amarillos, naranjas y rojos antes de caer, lo que produce un hermoso paisaje, cuando se encuentra un grupo de estos árboles creciendo juntos. Las grandes y sencillas flores amarillas crecen en pequeños racimos al final de las ramitas, formadas por 5 pétalos y múltiples estambres, las cuales atraen gran cantidad de abejas e insectos. Los frutos son cápsulas relativamente grandes de color café muy oscuro a marrón, de forma ovalada que al madurar se abren en 5 partes, como una flor para liberar un fino algodón que envuelve gran cantidad de pequeñas semillas muy duras, de color negro y con forma de caracol, lo que explica el origen del género del nombre científico “Cochlospermum” que significa semilla como caracol.
Se utiliza en apicultura, postes vivos en cercas, protección de suelos, ornamental y en artesanías se utiliza su algodón, las semillas, las flores (que aunque secas mantienen su color), las fibras de su corteza y el tinte que de ella emana. Al ser una especie pionera, es decir que es una de las primeras en llegar a colonizar espacios vacíos, su madera es demasiado suave y porosa, por lo que no se la da ningún uso. Se reproduce fácilmente por medio de semillas, estacas o  postes vivos y su crecimiento es muy rápido, por lo que en menos de dos años ya estará ofreciendo hermosas flores, para el disfrute de todos aquellos que deseen detenerse a la orilla del camino para contemplarlo.    
 Fuente: www.elmundoforestal.com/album/index9.html

Foto de arriba Miguel Angel Rodríguez