Ratón canguro Una expedición científica en Mongolia ha descubierto un raro animal. Se trata de un roedor del desierto, de aspecto cómico y con una mezcla de canguro y ratón que le hacen muy diferente de lo visto hasta ahora. Los científicos acaban de filmarlo en acción por primera vez, lo que ayudará a saber más de una especie única que podría desaparecer en breve si nadie lo impide.

La especie de tamaño diminuto se reconoce con facilidad por sus orejas, más grandes que su propia cabeza y también por los peculiares saltitos que realiza. Vive de noche y habita los inhóspitos parajes del desierto del Gobi. Por las orejas se le ha llamado el Mickey Mouse del desierto.

Se trata de un animal de pequeño tamaño, unos 10 centímetros, y los científicos avisan de que si no se le protege podría extinguirse . No se sabe mucho de este pequeño animal, y se ha dicho que es único en su especie, pues aunque parece ratón y a la vez un mini-canguro, no se puede clasificar de manera concreta.

No sólo es único en su especie sino que también es una especie que peligra en extinción y podría tener los días contados. Son muchos los animales que los atacan frustando sus intentos de reproducción animal y eliminando a parte de su población. Se han conseguido filmar en la Sociedad Zoológica de Londres (Reino Unido) aunque ya se comercializan en numerosas tiendas de animales.

Muchos esperan que su tierna y pecular imágen fomente el apoyo a la protección y conservación de esta especie procedente originalmente de los desiertos de Mongolia. Ahora se extiende la moda de una nueva mascota en el hogar, la del ratón canguro. Otro nombre que se le ha concedido como licencia es el de “Ratón de las Piramides”.

Los jerbos pigmeos de Egipto son ciertamente una de las maravillas más espectaculares de la naturaleza.

Su apariencia, increíble: una especie de híbrido entre un ratón, un canguro y una liebre, dignos del sueño más alocado de un animador de Pixar. Del género Dipus, estos pequeños roedores desérticos pueden encontrarse en el norte de Africa y zonas adyacentes, llegando incluso hasta Irán.

Ciertamente, su alocada apariencia es el producto de miles de años de evolución en un territorio desértico e inhóspito. Sus largas patas le permiten transportarse por medio de saltos, limitando el contacto con la ardiente superficie, mientras que sus grandes orejas le brindan un maravilloso medio para radiar el calor corporal. Por supuesto que dichas características varían dependiendo de la sub-especie, por ejemplo, encontramos algunos con orejas largas como su mismo cuerpo y otros con orejas más pequeñas pero de pelaje más fino



Autor: LosAnimales.net.
Fuente: Taringa
Fuente: Info – mascota