Cumbre de Río+20 concluye sin soluciones a corto plazo
Caracas, 25.06.2012 / Resumen de Gilberto Carreño-Círculo Ambiental
Con la caída del telón en Río de Janeiro se esfumaron las esperanzas de los países más afectados por el deterioro ambiental planetario, ante el aplazamiento de las soluciones que se consideran indispensables para enfrentar la crisis impuesto por los países ricos. Como en cumbres anteriores, en la reciente sobre Desarrollo Sostenible (Río+20) las notas de color la pusieron los distintos movimientos de la sociedad civil agrupados en la capital brasileña, donde delegados oficiales de los países del mundo trataron en vano, -de acuerdo a la opinión generalizada de los medios informativos que cubrieron el evento- de mejorar el documento refrendado en 1992 por 193 países en la Cumbre de la Tierra. Se estima que la jornada, que incluyó la tradicional Cumbre de los Pueblos, evento paralelo a la oficial convocada por la ONU, reunió en esa ciudad a alrededor de 40 mil personas.

Intentando un recuento que de lo que reportaron los medios desde Río de Janeiro al final de la jornada, llegamos a una primera conclusión: no hubo en ésta mayores avances si la comparamos con la de hace 20 años que marcó la pauta de la actual. Sólo en pocos, como la página de la revista digital española, Ambientum, destaca hechos que considera significativos como el aporte de “líderes políticos, empresas privadas y organizaciones reunidos en Río+20” que habrían firmado alrededor de 700 compromisos para dedicar más de 400.000 millones de euros al desarrollo sostenible.
Documento de la ONU: “ El futuro que queremos” Reporta la agencia noticiosa española EFE que el documento final aprobado por la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20, es una guía para que el mundo pueda hacer una transición hacia una “economía verde inclusiva” , como lo ha asegurado el organismo, de cuya evaluación sostiene que es un texto rico en acciones, iniciativas y programas para que los países puedan impulsar un desarrollo sostenible concebido como un modelo que ayude a combatir la pobreza y tenga en cuenta los límites del ambiente.
El documento aprobado, señala un cable de EFE, contiene 283 párrafos distribuidos en seis capítulos y 59 páginas; se basó en la propuesta conciliatoria presentada hace una semana por Brasil, que redujo significativamente el número de párrafos del original negociado desde hace dos años en Nueva York (200 páginas) y eliminó las partes que generaban más discrepancias.

“La Conferencia terminó con un abanico de conclusiones que, implementadas a lo largo de los próximos meses y años, proporcionarán la oportunidad para potenciar los caminos hacia un siglo XXI más sostenible”, según un comunicado de la ONU citado por la agencia.
De El Intransigente.com reproducimos su síntesis del documento final emitido por la ONU, en los siguientes términos:
BRASIL, 25.06.2012.- Culminó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible ( Río+20) en Brasil con la adopción de un   documento  de 49 páginas titulado “El Futuro que Queremos”.  

La declaración, muy criticada por ambientalistas, científicos y por la sociedad civil en razón de su “escasa ambición” y por su “poca concreción”, define sin embargo algunos lineamientos para la transición del planeta hacia una “economía verde” basada en un modelo de desarrollo económico con erradicación de la pobreza y protección ambiental.  

Algunos de los principales puntos del documento “El Futuro que Queremos”:  

−ERRADICACIÓN DE LA POBREZA: Por primera vez en una conferencia de la ONU, el documento apunta la erradicación de la pobreza como el principal desafío global y como una condición misma para alcanzar el desarrollo sostenible.  

−FORO POLÍTICO DE ALTO NIVEL: Se propone crear un foro político de alto nivel para el desarrollo sostenible en el ámbito de las Naciones Unidas, que en el futuro reemplazará al Consejo de Desarrollo Sostenible creado en la Cumbre de la Tierra de Río 1992.  

−OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE (ODS): El documento aprueba la adopción de una lista de ODS que será definida por una comisión a ser formada en la próxima Asamblea General de la ONU y que presentará sus conclusiones en la cita siguiente, la de 2013. Las metas deberán ser perseguidas a partir de 2015 -cuando finaliza el plazo de implementación de los Objetivos del Milenio- y hasta 2030.  

−MECANISMOS DE IMPLEMENTACIÓN: Ante la ausencia de compromisos de los países para financiar los ODS, la cumbre anunció la creación de otra comisión de 30 miembros que buscará definir mecanismos de financiamiento y de transferencia tecnológica para implementar la transición hacia la “economía verde”. Dicha comisión será nominada en la próxima Asamblea General de la ONU y tiene plazo hasta 2014 para presentar sus conclusiones.  

– PNUMA: Propone fortalecer y elevar a un nuevo nivel el Programa de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente (PNUMA), con el objetivo de lograr una participación universal en el organismo que también pasará a tener una fuente de financiamiento estable a través del presupuesto de la ONU, en lugar de tener que financiarse sólo con aportes voluntarios, como hasta ahora.

−CAMBIO DE MODELO DE PRODUCCIÓN Y CONSUMO: El documento aprueba un plan de diez años para modificar los actuales patrones de producción y consumo y adoptar un modelo sostenible.

−ÍNDICE DE MEDICIÓN DE DESARROLLO: La declaración propone abandonar el actual sistema de medición del nivel de desarrollo de los países, basado exclusivamente en el desempeño económico (el Producto Bruto Interno) por un nuevo índice, que tome en cuenta los criterios de desarrollo social y de protección ambiental.  

−”ECONOMÍA VERDE”: Los 193 países aceptaron adoptar el concepto de “economía verde”. Aunque el documento no establece una definición única y universal para el concepto, se trata de perseguir un cambio en el modelo de desarrollo que reduzca la presión sobre los recursos naturales.

−REITERACIÓN DE LOS “PRINCIPIOS DE RIO 92”: Pese a que no se trató de una nueva resolución, la reafirmación de los principios adoptados en la Cumbre de la Tierra de 1992, en especial el de las Responsabilidades Comunes pero Diferenciadas entre países desarrollados y en desarrollo fue apuntada por Brasil como una de las principales conquistas de los negociadores.
El intransigente.com
http://www.elintransigente.com/notas/2012/6/22/culmino-rio+20-conocio-documento-final-136205.asp

Retrocesos, desilusión, frustración, desilusión… Las interpretaciones de distintos medios que transmitieron las conclusiones de Río+20 utiliza variadas expresiones de voceros de las diversas instituciones de la sociedad civil e incluso de participantes oficiales en la conferencia que, de diversas maneras manifestaron su decepción en relación con los resultados de la jornada que consideran poco ambiciosos.

Una información procedente de Quito, Ecuador, divulgada por la agencia EFE, y atribuida a la ministra Coordinadora de Patrimonio, María Fernanda Espinosa señala que el gobierno de ese país se manifestó “desencantado” con la Conferencia de la ONU, por considerar que su documento final no cumple con las expectativas creadas y establece un “marco débil”.

Tras regresar de la cumbre, la ministra criticó que en el texto no aparezca ningún compromiso financiero de los países ricos para ayudar a las naciones en desarrollo, apunta EFE.
También entre los medios que siguieron la jornada y emiten sus propias conclusiones, destacan los europeos. El País, de España (citado por el mexicano Publimetro), habría considerado que la reciente cumbre constituyó un retrocesos en las negociaciones por un verdadero desarrollo sostenible de los pueblos del mundo, comentando que una de las razones principales de tal retroceso es el egoísmo nacional de los países más ricos, como Estados Unidos, que se ha venido negando a aceptar cualquier acuerdo vinculante que pueda suponer el menor perjuicio a su economía. Asimismo, “la notable pérdida de autoridad de Europa para hacer adoptar sus puntos de vista, normalmente más progresivos”.

En su edición del viernes 22, El País había comentado igualmente que la cumbre llegaba a su final de la misma forma como comenzó: “con un documento de mínimos que no hurga en las sensibilidades de nadie y que ciertamente no servirá de revulsivo para que la comunidad internacional reaccione con vigor ante el deterioro natural del planeta. En Río los líderes no han sido capaces de dar respuestas contundentes   a las demandas de buena parte de la sociedad: de momento no habrá nuevos mecanismos de financiación para políticas de desarrollo sostenible, ni un acuerdo para crear una agencia que sea el brazo medioambiental de la ONU (actualmente lo que existe es el Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente –PNUMA-), ni nuevos pasos al frente en la protección de los océanos, ni la decisión de eliminar los subsidios a los combustibles fósiles o medidas que contribuyan a la erradicación de la pobreza en el mundo”.

La Cumbre de los Pueblos se pronuncia Un despacho de EFE registra desde Río de Janeiro la entrevista de un grupo de 36 representantes de la Cumbre de los Pueblos con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a quien le transmitieron de forma verbal y escrita su “profunda frustración” con los resultados de la Conferencia.
Los delegados de los movimientos sociales entregaron a Ban un texto con las conclusiones de los diez días de debates y plenarias que han congregado a miles de personas y decenas de movimientos sociales de todo el mundo en el centro de Río de Janeiro. Los movimientos sociales abordaron las cuestiones sobre el desarrollo sostenible que más preocupan a los sindicatos, grupos campesinos, ecologistas, pueblos indígenas y organismos defensores de los derechos humanos,
reporta EFE, señalando además que la reunión se celebró a puerta cerrada, y en ella los portavoces de los movimientos sociales criticaron las “falsas soluciones” propuestas por los defensores de la “economía verde” a los problemas relacionados con el cambio climático o con la pobreza..

La agencia cita a la activista brasileña Iara Pietrovsky, integrante de la organización de la Cumbre de los Pueblos, como vocera del grupo, quien habría expresado que los movimientos sociales esperaban un documento mucho más audaz y más ambicioso.

También el director internacional de Greenpeace, Kumi Nadoo, criticó el acuerdo alcanzado en Río por la falta de compromisos y de medios de financiación. “No hay dinero en la mesa, no hay metas. Ni la sociedad civil ni nosotros debemos aceptar esta forma de actuar”, afirmó en declaraciones a periodistas.

De acuerdo con la información, Ban reconoció el “papel clave” de los movimientos sociales en el desarrollo sostenible, a la vez que defendió que la declaración de Río, que sería firmada por los mandatarios asistentes el viernes 22 al término de las reuniones, señalando que se trataba de “un buen documento” y que “lo más importante no son las palabras, sino la implementación” de los principios propuestos en Río en 1992.

Igualmente se indica que Ban pidió a los representantes de la Cumbre de los Pueblos que no rechacen la economía verde, puesto que “no es una ideología”, sino “una herramienta” del desarrollo sostenible, por lo que les invitó a sumarse para dotarla de una dimensión social.

Soluciones pospuestasAdemás de los anteriores aspectos decepcionantes de los resultados, flota en el ambiente lo que se consideran decisiones importantes postergadas. Entre ellas figuran las relacionadas con lo que se anunció entre los objetivos principales de la reunión, como la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que deberá esperar hasta el 2014 para su discusión con miras a entrar en vigencia en 2015, en sustitución del plazo fijado para el cumplimiento de las metas del Milenio.

Igualmente, otra de las decisiones más esperadas por los países en desarrollo, la creación de un Fondo de Desarrollo Sustentable con un monto solicitado por 30 billones de dólares anuales, para financiar acciones que combatan el calentamiento global en los países más pobres, tampoco se materializó, debido a la presión de los países de mayor poder económico, de quienes se esperaban dichos aportes. Como podía preverse, el argumento esgrimido para la creación de dicho fondo es la crisis económica que afecta a Estados Unidos y a la Unión Europea.
Swissinfo.ch , medio digital suizo comenta por su parte que de los tres pilares imaginados  por la ONU para encaminar las discusiones durante la cumbre,  la erradicación de la pobreza terminó siendo citada de forma rápida en la declaración final de Río+20, Incluso así −agrega− por exigencia de los Estados Unidos de América, fue incluida la palabra “extrema” en la redacción definitiva del documento. La discusión sobre un nuevo sistema de gobernabilidad ambiental global tampoco logró avances, siendo aceptada la creación de un “panel de alto nivel” para discutir el tema en el ámbito de la ONU.

En cuanto al tercer pilar, comenta Swissinfo.ch que la discusión sobre la economía verde, principal tema de polémica entre gobernantes, economistas y ambientalistas en los meses que precedieron a Río+20, también está presente de forma vaga en la declaración final de la conferencia: “Somos casi doscientos países y tenemos innumerables visiones diferentes sobre lo que debe ser la economía verde. Avanzamos en lo que fue posible” afirmó el alemán Achim Steiner,  Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

A quiénes les gustó el documento guía Lo que para unos fue frustrante de la reunión y sus resultados, para otros, especialmente para los países desarrollados y los emergentes como Brasil, son beneficiosos. En efecto, de acuerdo con lo reportado por los medios informativos, entre ellos Swissinfo.ch, la postergación de la adopción de los ODS fue comentado por el ministro brasilero de Exteriores, Antonio Patriota, como “uno de los grandes avances de la conferencia”

Comenta Maurício Thuswohl, redactor de swissinfo.ch, que incluso reconociendo que los avances hubieran podido ser mayores, tanto el gobierno brasilero como la ONU califican a Río+20 como un éxito.
De acuerdo con la versión de Thuswohl, el representante chino Sha Zukang, Secretario General de la conferencia, señaló en una entrevista colectiva que “los únicos objetivos asumidos por Río+20, que eran renovar el compromiso político internacional con el desarrollo sustentable y reafirmar los principios de 1992, fueron alcanzados”.

Más adelante revela que el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, quien en un primer momento habría calificado la declaración final de Río+20 como “vaga” , cambió el tono después de la clausura de la cumbre: “El documento responde a nuestras preocupaciones en relación a la igualdad social, al desarrollo económico y a la sostenibilidad. Además, incluye recomendaciones muy claras”, expresó Ban Ki-Mun, según la fuente.

Anfitriona de Río+20, la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, destacó el esfuerzo colectivo de las delegaciones de cada país para que fuese posible la aprobación de una declaración final en la conferencia y pidió que de aquí hacia el futuro todos implementen las recomendaciones asumidas:
“Cada país puede y debe avanzar en relación a los compromisos e ir más allá del documento.  Por lo tanto, ningún país tiene el derecho de restar por debajo de los acuerdos del documento”, citó Thuswohl.

Por su parte, el responsable de la cumbre, Sha Zukang, se le atribuye haber calificado de ” gran éxito” el encuentro, por su “alta participación” y por los acuerdos logrados. En este sentido, ha citado como ejemplo que se hayan establecido objetivos “no solo sobre desarrollo sostenible”, sino también “un foro de alto nivel para supervisar la implantación de todos los compromisos”.
Fotografías: Agencia EFE
——————
Gilberto Carreño
Editor-Círculo Ambiental
gilbertocarreno@circuloambiental.net
circuloambiental@gmail.com
Twitter:@CIRCULOAMBIENTE
Facebook: Círculo Ambiental
Tlf. 0414.487.3374 / 0212.985.3145