La Reserva Forestal de Imataca
Un bosque insustituible en peligro de desaparecer
Sociedad de Amigos en defensa de la Gran Sabana
Caracas, 16 de octubre, 2003

El bosque nativo de la Reserva Forestal de Imataca, es insustituible debido a su diversidad biológica, su relevancia en la protección de suelos y aguas, su capacidad como regulador de gases y del clima, y sus imponentes bellezas escénicas, entre otros servicios ambientales. Esta Reserva es una de las “fronteras forestales más importantes del trópico a escala global y de Suramérica en particular” . Estos bosques por su alta fragilidad ecológica, su bajísima capacidad de regeneración una vez intervenido, y la posible intensificación del uso minero y forestal al que proyecta el Gobierno venezolano someterlos con el Proyecto de Decreto de Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de esta Reserva, los sitúan en la categoría de “bosques en peligro de desaparecer”. Talarlos, es prácticamente perderlos para siempre.

 Cortar el bosque natural para convertirlo en unos cuantos tablones de madera, aserrín y unas barras de oro, sacrificando el resto de las especies asociadas que conviven con él, es un crimen ecológico. Imataca, ser vivo, lleno de energía, es también reserva cultural y sagrada, habitat de pueblos indigenas, y patrimonio natural de todos los venezolanos.

Quienes designaron a Imataca, como Área Bajo Régimen de Administración Especial, tuvieron una visión vanguardista, y hoy casi medio siglo mas tarde, cuando la conciencia ambiental mundial ha aumentado debido a la dramática pérdida de miles de especies y ecosistemas en el mundo, y a la movilización masiva de Pueblos que exigen respeto a la naturaleza y la firma de Tratados Internacionales para impedir el cambio climático, la desertificación, la pérdida de la diversidad biológica, la desaparición bosques y fuentes de agua, tenemos en Venezuela el compromiso de profundizar la protección de los bosques de la Guayana venezolana y entre ellos los de Imataca, y arrancárselos de las garras de la industria forestal y de la minera.
La protección de las fuentes de agua es la columna vertebral para el futuro de la vida en el planeta. Toda nuestra vida esta relacionada con el agua. Nos gustaría creer que hay un infinito suministro de agua en el planeta, pero esto es trágicamente falso . Es por lo que, la escasez de agua tiene preocupada a la Humanidad. Para el año 2025, más de dos tercios de la población mundial sufrirá problemas de agua y un tercio vivirá en condiciones de absoluta escasez de agua, esto se traduce en enfermedades, pérdida de la seguridad alimentaria, aumento de la pobreza, miseria entre otros. La relación agua-bosque es indivisible, el camino del agua a través del bosque permite proteger el agua y que esta fluya hacia los ríos. La deforestación (por la actividad forestal, la quema, la minera, etc.) interrumpe la protección y flujo continuo del agua.
En el informe final para el Ordenamiento de la Reserva Forestal Imataca, realizado por el Instituto de Zoología Tropical de la Universidad Central de Venezuela y el Ministerio del Ambiente de los Recursos Naturales, de fecha Diciembre, 2002 y en el que supuestamente se basaría el Borrador del Nuevo Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso para sustituir el tan cuestionado Decreto forestal-minero Nº 1.850 de 1997, se encuentran afirmaciones tales como: los bosques tropicales remanentes están desapareciendo rápidamente; la tasa de extracción del recurso no debe exceder la tasa de renovación o sustitución del mismo; la renovación natural del recurso bosque es muy lenta y poco conocida y a su vez depende del ecosistema bosque del cual las especies de árboles de importancia comercial son apenas uno de sus componentes; el aprovechamiento forestal y minero produce impactos sobre los suelos, la hidrografía, el micro clima , la vegetación , la fauna, las comunidades humanas y la diversidad biológica en general; las plantas medicinales están entre los recursos mas valiosos del bosque.
Estas afirmaciones nos llevaron a pensar, ingenuamente, que el nuevo Decreto de Ordenamiento y Reglamento de Uso de IMATACA, elaborado por el Ministerio del Ambiente, recogería el espíritu de la lucha por la defensa de los Bosques de Imataca, emprendida por ecologistas, científicos, e indigenas y reflejaría el compromiso del Presidente Chavez en su campaña electoral, cuando movido por el conflicto de Imataca (1998), manifestó públicamente, que, si para sacar el oro había que acabar con los bosques, entonces nos quedaríamos con el bosque!. Esperábamos que el Nuevo Plan, incorporara las numerosas propuestas de declarar gran parte de la Reserva Forestal de Imataca como PARQUE NACIONAL IMATACA, O RESERVA DE BIOSFERA IMATACA, pues estos bosques, además del servicio ambiental que prestan, nos hacen y nos harán muchísima falta para mantener la estabilidad atmosférica, limpiar el planeta y mantener las fuentes de agua dulce.

La Reserva Forestal Selva El Dorado, fue creada el 06.02.61, y posteriormente se le cambia el nombre a Reserva Forestal Imataca (RFI) en 1963, con una superficie de 3.203.250 hectáreas y según recientes mediciones del MARN, abarca 3.821.958,4 hectáreas. La motivación de la creación de la RFI, “no se limita a criterios económicos e incluye la conservación de recursos naturales”, tal como se especifica en los Considerandos: (…) que es necesario conservar las aguas de los ríos Yuruan, Cuyuni, Orinoco, Brazo Imataca, río Grande, Botanamo, Barima, Orocaima, y demas de la indicada región por ser fuentes potenciales de energía hidroeléctrica y medios indispensables para el desarrollo industrial de la región guayanesa (…) que de acuerdo con la Convención para la Protección de la flora, de la fauna, y de las bellezas escénicas naturales de los país de América, suscrita por Venezuela en Washington el 12 de octubre de 1940 y ratificada por la Nación en la misma ciudad el 9 de octubre de 1941, corresponde a los signatarios de dichos estatuto dictar medidas que impongan con urgencia la solución de los problemas que afectan la conservación de los recursos naturales renovables, destacando entre estas provisiones la declaración de Reservas Forestales” . Se puede inferir, que la actividad minera es por tanto INCOMPATIBLE, con los fines que motivaron la creación de la Reserva Forestal de Imataca.

Así mismo, la especifica regulación de las Reservas Forestales que se encuentra en la Ley Forestal de Suelos y Aguas en cuya normativa se pone el mayor énfasis en la utilización racional del bosque para hacerlo permanente por razones económicas, (Art. 54, 55, y 57), refuerza esta incompatibilidad entre la minería y la actividad forestal. Y específicamente en el Art. 57 de la mencionada Ley, establece que “en ningún caso se podrá colonizar o enajenar las reservas forestales sin la previa autorización del Congreso Nacional” por lo cual, cualquier intento de destinar áreas dentro de la RFI, para la explotación minera, constituiría de hecho, una desafectación.

Creemos que el desarrollo sostenible del país debe verse como un asunto integral y no como un aprovechamiento de recursos aislados, ¿necesitamos para sobrevivir destruir también los bosques de Imataca? ¿No debemos mas bien salir de una vez por todas de esa política extractiva – rentista, que sometería también a Imataca, con este Plan, a una salvaje explotación forestal y minera?
El valor económico total incluye, el no uso (del bosque), el cual en muchos casos es superior al extractivo, por lo que la entrega de este Territorio de casi 4 millones de hectáreas a empresas nacionales y trasnacionales madereras y mineras, ameritaría una discusión nacional mas amplia, una participación activa y protagónica, mucho análisis sobre el desarrollo que queremos, como lo queremos y donde lo queremos, y no, una mera consulta de un Plan, que además de ignorar la posibilidad del cambio de la figura de Reserva Forestal a una de mayor protección, permite la prospección, exploración, explotación, procesamiento, transformación, y transporte de minerales metálicos y no metálicos incluyéndose las instalaciones asociadas a los proyectos mineros. “El actual aprovechamiento forestal implica grandes inversiones, pero el beneficio neto por hectárea es bajo, (US$ 8,32), evidentemente esto conspira contra la sosteniblidad económica de las operaciones la cual frecuentemente se alcanza a través de la insostenibilidad ecológica”
Por otra parte, para que el Ejecutivo Nacional pueda promulgar un nuevo Decreto sobre el Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de la Reserva Forestal Imataca, debe contar previamente con el desarrollo de una serie de Principios y Derechos así como otras normativas constitucionales a los fines de poder incluir los requerimientos de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela promulgada en 1999 específicamente en su Art. 128, que expresa que “El Estado desarrollará una política de ordenación del territorio atendiendo a las realidades ecológicas, geográficas, poblacionales, sociales, culturales, económicas, políticas , de acuerdo con las premisas del desarrollo sustentable, que incluya la información, consulta y participación ciudadana. Una Ley orgánica desarrollara los principios y criterios para este ordenamiento”. Igualmente debe el Estado respetar las premisas que el Constituyente previó, en materia de la Demarcación del Habitat indígena, el cual deberá realizarse previo a cualquier ordenamiento y uso de este territorio y no después como lo establece este Plan.

En el momento de la elaboración del Plan para Imataca, no se estimó la participación ciudadana, limitando el derecho a la participación al momento de la consulta final, y a una prorroga única de un mes y medio (hasta el de octubre de 2003) para seguir enviando observaciones, lo cual es contrario al principio de participación protagónica expresado en el artículo 62 de la Constitución Nacional “Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho de participar libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes elegidos o elegidas. La participación del pueblo en la formulación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo…
NO fueron cumplidas las aspiraciones de los ambientalistas, por parte del Ministerio del Ambiente, cuando al hacer uso de los derechos que establece la Constitución, en relación a la participación, le solicitamos formalmente a la Ministra del Ambiente y de los Recursos Naturales, mediante correspondencia enviada el 25.08.03, una prorroga para discutir el FUTURO DE IMATACA, sujeta a:
1) La amplia distribución y divulgación en forma electrónica y por otros medios de los estudios ambientales, legales y económicos de las bases técnicas que sustentan el nuevo Proyecto de Decreto del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de la Reserva Forestal Imataca,
2) La realización de un Foro Técnico con la participación de los expertos que trabajaron en las bases técnicas, metodológicas, estudios legales y económicos del Proyecto de Decreto del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de la Reserva Forestal Imataca, para promover un debate amplio sobre los estudios, metodologías y criterios para la asignación de usos en la Reserva Forestal Imataca,
3) La convocatoria de un taller para construir visiones y consensos de los aspectos compartidos con relación al Proyecto de Decreto del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de la Reserva Forestal Imataca, que dure por lo menos dos (2) días.
Por todo lo anterior,
1) Ratificamos, una vez mas, los términos del documento de la Mesa No. 5 Visión Global del Proyecto de Decreto del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de la Reserva Forestal Imataca, ( http://www.cvg.com-español-marn-Observaciones_de_Caracas.)
realizada en el marco de la reunión dirigida por el MARN en la sede de CIED-PDVSA el pasado 30/07/03, ya que consideramos que repite los mismos errores contenidos en el Decreto 1850, ampliamente cuestionados por el país en su oportunidad.

2) Proponemos que el Ministerio del Ambiente, declare, un área importante de los Bosques de Imataca, como Parque Nacional Imataca, o una figura más restrictiva que nos permita preservar y conservar esos valiosos ecosistemas.

3) Solicitamos que se excluya el uso minero del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de la Reserva Forestal Imataca a fin de cumplir con lo que establece, la Ley Forestal de Suelos y Aguas (Art. 57), la Convención de Washington de 1941, sobre la Conservación de la flora, fauna y las bellezas escénicas, la Ley aprobatoria del Convenio sobre Diversidad Biológica, y la Ley de Biodiversidad, y tomar en cuenta las pautas que establece el informe final de la Universidad Central de Venezuela y el MARN en relación a la incompatibilidad de usos entre la actividad forestal y la minera.

4) Solicitamos, a las autoridades competentes, sanear Imataca de los focos mineros, recuperar las áreas degradadas por la minería, rescindir las concesiones y/o contratos mineros entregados dentro de la Reserva Forestal de Imataca (compañías nacionales y trasnacionales mineras, cooperativas mineras, particulares etc.) y que se prohíba el otorgamiento de nuevas concesiones e infraestructura minera en Imataca, a fin de cumplir lo que establece la ley.

4) Solicitamos una moratoria a la explotación forestal en Imataca, hasta tanto no se demuestre en forme práctica, que el bosque natural de Imataca se puede recuperar, y se haga una Valoración Económica Total de la Reserva y un Inventario Forestal.

5) Exhortamos, a MARN, a que empleé todo el tiempo necesario, para promover una discusión nacional, amplia, donde sea posible una participación interactiva, a fin de discutir el Futuro de ese territorio, antes de aprobar un Plan apresurado y dañino para Imataca y sus pobladores.

6) Exhortamos, al MARN a concluir la Demarcación de los Habitat y Tierras de los Pueblos Indigenas, previo a cualquier ordenamiento y asignación de usos en Imataca.

Sociedad de Amigos en Defensa de la Gran Sabana
AMIGRANSA

www.wrm.org.uy/paises/Venezuela/reserva.html
Ecocidio en Imataca y el doble discurso revolucionario
Leonardo Vera* / Soberania.org – 13/09/05


Estimados Amigos y Colegas:
En Junio de 1997, durante el acalorado debate sobre el Decreto 1.850, que autorizó la depredación del 40% de toda la Sierra de Imataca, el actual Vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, declaraba:
“¿Quién pagará el ecocidio de Imataca?… Las transnacionales mineras suelen depredar, no en sus países de origen donde existe Estado y disposiciones legales rigurosas, sino en países atrasados… La presencia de miles de pequeños mineros arrasando la reserva forestal de Imataca confirma la falta de Estado y de autoridad… El gobierno procede motivado por la urgencia de proyectar una atractiva imagen de apertura, combinando alegremente lo petrolero con la minería, sin suficiente estudio y consulta… Los defensores del medio ambiente que impugnan el decreto sobre Imataca no son dinosaurios. Es gente a la que hay que escuchar y eso no se ha hecho…”
El 7 de Septiembre de 2004, 3 semanas después del referendo revocatorio presidencial del 15 de Agosto, Chávez y Rangel aprobaron calladamente el decreto 3.110 donde se ratifica la decisión tomada por Rafael Caldera, de impulsar la explotación industrial de oro, diamantes y maderas en Imataca. El mismo espaldarazo repetido por otras manos. De nada valió la advertencia de grupos ambientalistas, de ingenieros forestales y de las comunidades indígenas. La explotación con la bendición oficial cualquiera sea el gobierno y sobre el cadáver de bosques irremplazables y de nuestros recursos hidrícos. Vean las fotos sobre la actividad en la Sierra hoy día: 90.314 hectáreas de la Reserva ya han sido convertidas en desierto, después de ser abandonadas por la minería, al sur del río Cuyuni.

El Choco

En octubre de 2001 la Comisión Permanente de Ambiente, Recursos Naturales y Ordenación Territorial elaboró un informe sobre el deterioro Ambiental en la Zona Sur del Estado Bolívar, por efecto de la Minería Ilegal. Ahí se declaraba:
“En dicho recorrido pudimos apreciar las maravillas con que la naturaleza ha dotado a nuestro país, pero a la vez para sorpresa de todos, pudimos observar:
Primero: el ecocidio cometido en el sector de la Sierra de Imataca, nuestra más importante reserva forestal, realizado por mineros ilegales y grupos indígenas que por razones de cultura acostumbran a instalarse en un área determinada que talan y queman causando daños que ellos llaman menores y en un tiempo determinado se mudan a otro lugar ocasionando los mismos daños. Continuando la visita a las minas y asentamientos indígenas, comprobamos que ciertamente existe la anarquía en la actividad minera causando deterioros irreparables al ambiente, igualmente se pone en peligro nuestra soberanía por la invasión de extranjeros ilegales, y como el Estado deja de percibir ingresos por la explotación de minerales como el oro y el diamante.
Segundo: La Comisión también comprobó la existencia de numerosas pistas de aterrizaje clandestinas, donde con mucha regularidad (casi a diario) aterrizan aviones de diferentes tipos y tamaños, sin mapas de vuelo, ni control.
Tercero: Se observaron alrededor de 70 hectáreas devastadas por los mineros ilegales, que reinan en esta zona de múltiples riquezas naturales.
Cuarto: En el descenso que se realizó en algunos sectores y comunidades indígenas, también se pudo comprobar que existen cerca de 70 campamentos ilegales de minería, con un promedio de 40.000 a 50.000 personas en total, quienes de manera irracional arrasan previamente toda la vegetación mediante la tala y quema de árboles centenarios, que llegan a medir hasta 40 metros de altura. Utilizan el agua de los caños y ríos para alimentar las pistolas con que rompen la capa vegetal, y así formar aluviones de arena que absorben con una bomba y la vierten en un equipo al que llaman “la lavadora”, para obtener así después de un proceso, los diamantes y el oro. Todo esto ha provocado enormes cráteres y erosión en la tierra, dejando como secuela la desaparición de toda vegetación y fauna silvestre (daño ecológico irreversible), sin importar la especie, diversidad biológica que resultan afectadas por este daño sustancial a la naturaleza”
Demagogicamente el gobierno inventó una tal Misión Piar. Un absurdo programa de concesiones directas para la explotación de oro, además de un programa de construcciones de viviendas a mineros cuyo carácter es itinerante, de campamento en campamento, y de “bulla” en “bulla”.
Lo que queda después

Lo que vemos hoy día es la imagen patética de la lucha por el reparto y la depredación. La actitud que predomina hoy día en el páis en todos los ordenes. En Imataca son las trasnacionales y los mineros “ilegales”. Nada distinto de lo que pasa en PDVSA, en los bancos de Estado, en Vargas, en los hospitales…
Vista aérea de un campo minero
Minería destructiva
Utilizan el agua de los caños y ríos para alimentar las pistolas conque rompen la capa vegetal, y así formar
aluviones de arena que absorben con una bomba y la vierten en un equipo al que llaman “la lavadora
Agricultura en Imataca

(*) Leonardo Vera / UCV-FACES Escuela de Economía, Caracas.



Fuente: Soberanía.org